24.10.18

Dia de la Biblioteca, 2018: celebrem-ho amb poesia


Vine a la biblio,
hi trobaràs
moltes històries
que et faran pensar.

Obri la porta, 
obri la ment
i llig a la biblio
en qualsevol moment.

Podràs estudiar
i també connectar,
música escoltar
i pel·lis mirar.

Trobaràs amics
amb qui gaudir,
companys d'aventures
i junts llegir.

Vine a la biblio!
Vine!

Poèticament volem celebrar amb tots vosaltres el Dia de la Biblioteca. Una iniciativa de l'Associació Espanyola d'Amics del Llibre infantil i Juvenil que va tenir el seu origen en l'any 1997. Des de llavors, Amics del Llibre s'ha esforçat a donar a conèixer i reconèixer la tasca de les biblioteques, els seus serveis, els seus recursos professionals i agrair i reconèixer la tasca dels bibliotecaris i les bibliotecàries. Enguany la celebració tindrà lloc a la biblioteca "Ramón Pérez d'Ayala" (Oviedo) i comptarà amb la participació de bibliotecaris, escriptors, il·lustradors, narradors d'històries, editors, professors, membres de l'associació, responsables polítics i entitats que fomenten l'ús de les biblioteques.

El pregó d'aquest any, que reproduïm a continuació, és obra de l'escriptor Gonzalo Moure (Premi Cervantes Chico 2017), i el cartell ha estat realitzat per l'il·lustrador Alfonso Zapico, Premi Nacional de Còmic el 2012.

El día de la luz
Vengo del desierto del Sáhara, de inaugurar una biblioteca. Está en Dajla, el más alejado, el más olvidado de los cinco campamentos de refugiados saharauis. Es la cuarta biblioteca que construimos, y es preciosa. En el centro hemos plantado árboles, para que los niños y los jóvenes del Sáhara puedan experimentar el gozo de sentarse a su sombra a leer un libro. No queremos que esa biblioteca sea ningún “templo de silencio”, sino más bien un espacio para del sonido, para el ruido. Una biblioteca que ya es el lugar más hermoso del campamento. Un espacio para desear ir a buscar lectura, pero también amistad, sueños compartidos. Incluso amor. Un lugar en el que enamorarse mirando unos ojos por encima de un libro. Porque al fin y al cabo, la biblioteca es el lugar en el que se descubre al otro, de papel o de carne.

En una película inolvidable, la mejor película de ciencia ficción de la historia, 2001, una odisea del espacio, aparece un monolito cada vez que el hombre se dispone a dar un salto cualitativo. Kubrick, su director, debería haber puesto un libro en su lugar. Porque han sido los libros los que han marcado el ritmo de los cambios del ser humano. Porque el libro es el laboratorio del hombre, el lugar en el que se experimenta con emociones, descubrimientos, utopías, apuestas. Somos lo que somos porque hemos pensado y escrito sobre cómo ser y sobre cómo no ser. Y seremos lo que pensemos, lo que piensen y escriban las próximas generaciones.

Así que una biblioteca no es solo un lugar en el que invitar a leer, sino también, o por eso, un lugar en el que invitar a escribir. Las bibliotecas del siglo XXI son, pueden ser, tienen que ser el semillero de nuevas novelas, nuevos monolitos, mojones de nuestro futuro. Si el siglo XX fue sin duda el siglo de la lectura, el siglo XXI puede llegar a ser el siglo de la escritura, ya lo está siendo.

Por todo eso construimos bibliotecas en los campamentos del desierto. Porque no son solo para los saharauis. Las paga nuestra sociedad civil, mediante socios adultos, y mediante actividades solidarias en colegios, institutos y bibliotecas. Y los alumnos y lectores que las sufragan se hacen conscientes de lo extraordinario que es tener una biblioteca, aprenden a valorar la suya, a defenderla. Cada biblioteca del desierto tiene detrás a miles de niños, jóvenes y adultos que la han hecho posible con su pequeño esfuerzo. Sumando. Cada lector saharaui tiene a su lado a miles de lectores, más conscientes de la importancia de una biblioteca, porque con su trabajo se ha construido una, en un clima y un lugar tan hostil.

Piensa en tu biblioteca. Hubo un día en el que esa biblioteca no existía. Alguien la soñó, luchó por ella, la llenó de libros y también de sueños. Hazte del equipo de ese alguien que la hizo posible, lucha por un mundo en el que no haya un ser humano que no tenga cerca una biblioteca, o un amoroso bibliobús. Que no haya un solo niño, joven o adulto, que no roce la mano de una bibliotecaria que le aconseje, que le oriente en el laberinto. Que es lo mismo que decir que no haya un solo ser humano conectado a lo que fue, lo que es y lo que será.

En tu mano hay millones de manos, estrechando la tuya, acompañándote en el camino. Tiernas o callosas, pequeñas o grandes. En el libro que te espera en la mesilla de noche o junto al sofá, hay millones de libros. Ingenuos o complejos, humildes o lujosos. Pero todo preciosos. Conectados todos por un invisible hilo de plata que une mano con mano, estantería con estantería, un hilo inacabable y luminoso. Inacabable, y así sea. Hoy es el Día de la Biblioteca, que es lo mismo que decir El día de la Luz.

Quedeu tots i totes invitats/des a visitar la biblioteca i llegir molt, el 365 dies de l'any.

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